miércoles, 24 de febrero de 2010

Borgeano

No por nada se habla mucho de este señor. Me encanta la temática, me encanta reflexionar con los residuos religiosos de toda una vida de educación católica.

Altamente recomendable la lectura, las partes marcadas son para utilizarlas de referencia y para joder las pelotas también :)




El Golem


Si (como el griego afirma en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa,
en las letras de rosa está la rosa
y todo el Nilo en la palabra Nilo.

Y,
hecho de consonantes y vocales,
habrá un terrible Nombre, que la esencia
cifre de Dios y que la Omnipotencia
guarde en letras y sílabas cabales.

Adán y las estrellas lo supieron
en el Jardín. La herrumbre del pecado
(dicen los cabalistas) lo ha borrado
y las generaciones lo perdieron.

Los artificios y el candor del hombre
no tienen fin.
Sabemos que hubo un día
en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre
en las vigilias de la judería.

No a la manera de otras que una vaga
sombra insinúan en la vaga historia,
aún está verde y viva la memoria
de Judá León, que era rabino en Praga.

Sediento de saber lo que Dios sabe,
Judá León se dio a permutaciones
de letras y a complejas variaciones
y al fin pronunció el Nombre que es la Clave,

la Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio,
sobre un muñeco que con torpes manos
labró
, para enseñarle los arcanos
de la Letras, del Tiempo y del Espacio.

El simulacro alzó los soñolientos
párpados y vio formas y colores
que no entendió, perdidos en rumores
y ensayó temerosos movimientos.

Gradualmente se vio (como nosotros)
aprisionado en esta
red sonora
de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora,
Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.

(El cabalista que ofició de numen
a la vasta criatura apodó Golem;
estas verdades las refiere Scholem
en un docto lugar de su volumen.)

El rabí le explicaba el universo:
Esto es mi pie; esto el tuyo; esto la soga
y logró, al cabo de años, que el perverso
barriera bien o mal la sinagoga.

Tal vez hubo un error en la grafía
o en la articulación del Sacro Nombre;
a pesar de tan alta hechicería,
no aprendió a hablar el aprendiz de hombre.

Sus ojos, menos de hombre que de perro
y harto menos de perro que de cosa,
seguían al rabí por la dudosa
penumbra de las piezas del encierro.

Algo anormal y tosco hubo en el Golem,
ya que a su paso el gato del rabino
se escondía. (Ese gato no está en Scholem
pero, a través del tiempo, lo adivino.)

Elevando a su Dios manos filiales,
las devociones de su Dios copiaba
o, estúpido y sonriente, se ahuecaba
en cóncavas zalemas orientales.

El rabí lo miraba con ternura
y con algún horror. ¿Cómo (se dijo)
pude engendrar este penoso hijo
y la inacción dejé, que es la cordura?

¿
Por qué di en agregar a la infinita
serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
madeja que en lo eterno se devana,
di otra causa, otro efecto y otra cuita?

En la hora de la angustia y de luz vaga,
en su Golem los ojos detenía.
¿Quién nos dirá las cosas que sentía
Dios, al mirar a su rabino en Praga?


Jorge Luis Borges

lunes, 15 de febrero de 2010



I don't know what to say.. It's nice to see your face

When I look in your eyes I can see yours in mine,

I don't know what to do to get in touch with you,

I just want to be friends I don't care where it ends.-

sábado, 30 de enero de 2010



algo tan sencillo como nostalgia existencial

martes, 26 de enero de 2010



La primera impresión que provocan los desbordes de una sensibilidad mucho tiempo refrenada va seguida, en todo jóven, de ese asombro casi estúpido que les producen a los niños los primeros sonidos de la música.

Hay niños que piensan y ríen, otros que no ríen sino después de haber pensad; pero aquellos cuya alma está llamada a vivir de poesía o amor, escuchan largo rato y piden la repetición de la melodía con una mirada en la que ya se enciende el placer o disputa la curiosidad del infinito.

Si amamos aquellos lugares en que, cuando niños, nos iniciamos en las bellezas de la armonía, si nos acordamos con delicia del músico y hasta del instrumento, ¿cómo defendernos del primer ser que nos revela las músicas de la vida?
Fragmento: La búsqueda de lo absoluto - Honoré du Balzac

miércoles, 20 de enero de 2010


“Si alguien dijera que voy a morir si no como caldo de carne o carne de cordero incluso por consejo médico, preferiría morir. Esa es la base de mi vegetarianismo. Para mí ese fue un gran descubrimiento en mi búsqueda de la verdad”. Mohandas Gandhi

(http://www.vegetomania.com/filosofia)



Son unas cositas tan chiquitas, ¿quien podria comerlos si no es de ternura?

jueves, 31 de diciembre de 2009



Au revoir 2009




Un zuricato y todos felices.

lunes, 23 de noviembre de 2009

jueves, 19 de noviembre de 2009

ROMPER EL RELOJ
antes de que suceda la inversa

miércoles, 21 de octubre de 2009

Hay una Romina que te mira buscando colores en tuss ojos, para mezclarlos y regalarte unos trazos en tiza.
Hay una Romina que no te entiende, hace una mueca porque no sabe que hay en tu cabeza.
Hay una Romina a la que no le importa.
Hay una Romina que daría cualquier cosa por conocer las caravanas de tu mente.
Hay una Romina que te olvida y te recuerda cuando as cosas están yendo muy bien y está aburrida.
Hay una Romina que se vacía y se llena más de vacío al oír cierto nombre.
Hay una Romina que se llena al leer un poema.
Hay una Romina que te mira.

(1ero de junio 2009)
la procesión va por dentro

domingo, 11 de octubre de 2009

Confesiones

  • Cuando me siento triste sin razón, escucho a Maná o a la vieja Shakira -en castellano-. Si la cosa está muy jodida, lo admito, busco temas viejos de Ricky Martin.
  • Hay estribillos que me suenan constantemente en la cabeza, pero ciertos días no puedo escuchar cierta música. Otros días, no puedo dejar de tararearla.
  • Si me despierto a la noche, por alguna pesadilla, o para ser menos dramática, algún mal sueño, prendo la luz y me tapo con la frazada hasta los hombros. Luego de un rato recién puedo incorporarme en la cama, y paso a paso, lentamente, ir al baño.
  • Para situaciones como la anterior, prefiero que Talita duerma en mi pieza. No tengo tanto miedo cuando estoy acompañada.
  • Cuando era más chica, y tenía miedo, rezaba. Ya perdí la fe y los miedos cambiaron, no hay oración que me calme.
  • Prefiero las comedias antes que cualquier otro género de película, pero son pocas las que me hacen reír realmente; apenas me sacan una sonrisa.
  • "Alf" siempre me hace reír. No sé qué era, un títere, un robot, un enano disfrazado. Nunca busqué información en internet. No lo haré.
  • Hay días en que extraño mi cabello largo. No cuando hace mucho calor.
  • Hay días en que no me quiero ver al espejo.
  • Creo que mi amor hacia el verano se va debilitando, y la excusa del tereré ya no basta
  • Creo que se vienen tiempos difíciles, ecologicamente y socialmente. Eso colabora con mis malos sueños.
  • Envidio a las chicas de Gossip Girl. Son todas lindas.
  • No puedo leer poesía ciertos días.
  • Mafalda y Rayuela son dos referentes de mis días: siempre hay algo, algún detalle, que me hace acordar a esas obras. Por lo general, me guardo los comentarios para no resultar pesada.
  • Cada día me parezco más a mi vieja. Eso me aterra.
  • Admito que mi idea de ternura se distorsiona hasta abarcar personas, objetos, situaciones, palabras, tan diferentes entre sí pero con un confuso factor común que no se explica, se siente: una suerte de inocencia, si se quiere.
  • Me deprime muchísimo encontrar las revista "Tú" que compraba cuando tenía 12 años. No me animo a tirarlas. Me pasa también con viejos cartelitos u hojas de carpetas.
  • Me cuesta terminar las cosas, tiendo a dejarlas por la mitad.
  • Tengo muchas muchas disculpas atravesadas en la garganta, por pudor o vergüenza o miedo no las digo. Además, algunas están oxidándose.
  • Me da bronca saber que el "hablamos para hacer algo" es una frase circunstancial, que aunque yo tenga ganas hay fuerzas mayores que impiden un encuentro o bien una conversación fluida.
  • Me cuesta eliminar contactos del msn o del celular.
  • Tomo licor para dormir cuando peleo de manera muy fuerte con mis padres.
  • Alguna vez fantaseé con irme a vivir a otra ciudad, suicidarme, internarme durante un tiempo en algún convento -religioso-, drogarme, casarme, enfermarme, envejecer, enamorarme de chicas, estar con chicas, ser profesora de latín o griego, contemplar el caos que imagino vendrá, enterarme de que todo lo malo en este mundo está arreglado.
  • Iría a un psicólogo si no debiera pedirle plata a mis viejos para ello.
  • Me siento culpable por varias cosas, a veces me acuerdo de Anilina, otras veces pienso que Kitty se debe sentir desplazada por Talita y que por eso ya no se acerca a mi pieza, otras veces pienso que Tom seguramente tiene frío o está enfermándose.
  • Vivo cada día enfocando las cosas de manera abstracta: la carne no fue un animal, la muerte es una palabra simplemente o la nueva ausencia de un ser, el amor es una buena relación intersubjetiva, tener examen parcial o final es sencillamente tener una evaluacion de varios temas complejos, la pobreza es una indignante injusticia que no me toca hasta que toca el timbre, el tiempo solamente se materializa cuando en una noche como hoy me pongo a recordar y esperar el amanecer que nunca llega, las fechas patrias y navidad y los cumpleaños y el año nuevo son 'un día más' que sólo en el almanaque o en el pensamiento colectivo cobran importancia.
  • De chica, nunca me llamaron la atención las princesas y los unicornios. Sí los magos y los reyes que se enfrentaban a algún problema, las historias con animales o medio mitológicas.
  • A los 11 años, quería ser detective. Había leído mis primeros libros de Sherlock Holmes.
  • Adoro hamacarme. Mi hamaca favorita es la primera, de izquierda a derecha, del parque paraguayo. No sé en qué condiciones está ahora.
  • No me gustan los ídolos ni la manía de idolatrar. Admiré y gusté de muchas personas, pero idolatrar me parece un error.
  • Attaque no me dice nada nuevo, ya lo escuché todo y mil veces. A veces nos reencontramos, pero sólo me trae sabores del pasado.
  • Tengo un póster del Che sin colgar, regalo de María y Andrea. No sé si alguna vez tendré valor para colgarlo y no sentirme una careta, no sé si alguna vez tendré razones fundamentadas para colgarlo.
  • Me gusta estudiar o leer algo que subrayé, encontrarme con anotaciones que había olvidado.

  • Noches como hoy, o la lenta agonía de la luz de las 5 de la tarde, me bajan los ánimos


Voy a estar tomando tererés de jugo y escuchando reggae
o a Maná durante un par de días.